Productos

GLP

Envasado

El butano y propano se distribuyen envasados en muchos tipos de botellas, tradicionalmente denominadas bombonas, muchas de ellas de acero y otras más ligeras, de distintos materiales. El tamaño más común es la botella de butano de 12,5 kg de carga útil.

En propano la más utilizada es de 11Kg. La botella de butano normalmente se ubica en el interior de los hogares. Los usos más comunes del gas envasado son para calefacción, agua caliente y cocina, si bien se utilizan también en pequeña industria (carretillas elevadoras) y restauración, además de usos artesanales y agrícolas.

Para usos intensivos domésticos o para usos comerciales e industriales se utilizan también botellas de propano de 35 Kg, instaladas en el exterior de las viviendas o locales comerciales. La mayor ventaja de esta presentación es su flexibilidad, ya que puede llegar a cualquier parte.

Granel

Se refiere a un sistema de instalación en el que el gas licuado se almacena en depósitos individuales fijos, de diferente capacidad (entre 1.000 y 50.000 kg). En este sistema, el gas licuado, normalmente propano, se suministra al depósito desde un camión cisterna que transporta el producto desde la planta hasta las instalaciones del cliente.

Este sistema de gas licuado, por su capacidad y forma de almacenamiento, se utiliza, además de en viviendas unifamiliares, en actividades industriales, agropecuarias y en el sector servicios (restauración, hostelería, etc.) ya que para su uso no es necesario estar conectado a ningún gasoducto.  Además, en el sector automoción goza de gran popularidad ya que ofrece exclusividad en el repostaje de grandes y pequeñas flotas de vehículos que funcionan con skids de Autogas.

Se utilizan tanto depósitos aéreos como enterrados.

Canalizado

El gas licuado llega a través de una tubería. El uso de gas licuado canalizado es ideal para aquellos grupos de consumidores geográficamente próximos (urbanizaciones, edificios, poblaciones, etc.) que puedan beneficiarse conjuntamente de la instalación de gas.

Los  principales usos del gas licuado canalizado se dan en el hogar, ya que es una energía ideal para la calefacciónclimatización, tratamiento de agua caliente sanitaria y como fuente energética de cocinas (cocción y línea blanca). Cuando se utiliza en poblaciones también se conectan a la red los comercios y pequeñas industrias próximas.

Por el tipo de almacenamiento y la capacidad de los tanques, el gas licuado canalizado es una de las formas más cómodas y seguras, ya que no necesita estar conectada a ningún gasoducto. Además, el suministro se realiza a través de un contador, que registra el consumo individual de cada usuario. Los contadores se sitúan en espacio adecuado, que debe cumplir la normativa vigente, de manera que cualquier consumidor pueda acceder fácilmente a la lectura de su consumo para el control del gasto.